Siempre seré tu manso refugio de paz.

Tendrás mis brazos para cobijarte.

Tendrás mis piernas para apoyarte.

Tendrás mis pies para guiarte.

Tendrás mis pechos para reconfortarte.

Tendrás mis labios para enjugar tus lágrimas.

Tendrás mi vientre para crearte un sueño.

Tendrás mi cuerpo para complacerte.

Tendrás mi mente, mi alma y mi corazón para refugiarte.

Porque en mi, siempre tendrás

tu manso refugio de paz.

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